Pronunciamiento de diferentes organizaciones sociales de Dinamarca*:

Nueve meses después del golpe, que obligó a Evo Morales a abandonar el país, el gobierno de facto de Bolivia ha postergado las elecciones generales por tercera vez.

Cabildo en El Alto, 14 de agosto 2020, fuente ElDefensorSocial

El partido de la presidenta golpista solo obtuvo 4% de los votos en las elecciones del año pasado, y tiene poca chance de conservar el poder después de  las nuevas elecciones.

Esto ocurre en una situación donde el gobierno se ha demostrado incapaz de manejar la pandemia de Covid-19 – los números de contagios siguen aumentando, los hospitales públicos han colapsado y ahora miles de personas pobres mueren en las calles, mientras la gente rica tiene acceso a clínicas y hospitales privados.

En nueve meses, el gobierno de facto ha hecho retroceder muchas de las conquistas sociales e económicas que se había logrado en los anteriores 14 años, y ahora el país atraviesa por una crisis económica tremenda, que se ha empeorado por la cuarentena de más de 100 días, ya que la gran mayoría de la población, que vive del día a día en el sector informal, ya no tienen ingresos y ahora pasan hambre.

En vez de ayudar a los sectores pobres, el gobierno de facto más se ha interesado por ejecutar sus políticas neoliberales y pedir préstamos del Fondo Monetario Internacional (FMI). Y niños y jóvenes ahora son privados de su derecho a la educación, ya que el gobierno ha decretado el cierre del año escolar.

La paciencia de los movimientos sociales ya acabó. Desde el 3 de agosto las protestas, marchas y bloqueos de caminos se han multiplicado por todo el territorio nacional. El pedido es claro: Ya no más postergaciones de las elecciones, y diferentes sectores también exigen la renuncia de la presidenta golpista Jeanine Áñez.

La respuesta del gobierno golpista y la derecha reaccionaria ha sido criminal: ha aumentado la persecución política contra dirigentes sociales y políticos, llaman terroristas a los movimientos sociales, criminalizando la protesta social, y el ministro de gobierno, Arturo Murillo, ha dicho, que “lo políticamente correcto sería meter bala” a los manifestantes. Al mismo tiempo, grupos paramilitares y fascistas han, con el visto bueno de la policía, atacado y herido a mucha gente en diferentes puntos de bloqueo.

En vez de repudiar estos actos criminales del gobierno de facto de Bolivia, organismos internacionales como la Unión Europea, Las Naciones Unidas y la OEA, han dado su apoyo pleno al régimen golpista, exigiendo el cese de las protestas sociales.

Nosotros, diferentes organizaciones sociales de Dinamarca, queremos en cambio manifestar; ¡cuando la dictadura se hace un hecho, la revolución de un pueblo es un derecho!

Por lo tanto decimos:

  • ¡Basta a la persecución política!
  • ¡Basta a la represión del pueblo boliviano!
  • ¡Solidaridad con la lucha de los movimientos sociales en defensa de una verdadera democracia, y el acceso igualitario a la salud y la educación!
  • ¡Abajo el gobierno golpista de Jeanine Áñez!

 

*Organizaciones firmantes (hasta la fecha 23 de agosto):

Grupo Latinoamericana de la Alianza Roji-Verde

Patria Grande Danmark

Partido Comunista en Dinamarca (KPiD)

Socialisten

Asociación Cubano-Danesa

Manos Fuera de Venezuela

Partido Comunista (KP)

Socialistas Internacionalistas (IS)

Partido Comunista de Dinamarca (DKP)

(Más organizaciones pueden sumarse la lista de firmantes)

 

Versión en danés aquí